Una de
las misiones claves que tiene la tecnología es satisfacer la más antigua de las
necesidades de los seres humanos: la comunicación. Las
telecomunicaciones están pasando por una muy rápida transición, adaptándose a
nuevas realidades y nuevas demandas por parte de los usuarios. Se ha logrado en
este corto tiempo que millones de personas puedan tener acceso a información,
ya sea para actividades de educación, investigación, salud o entretenimiento, a
través de un medio como Internet,
que se ha vuelto indispensable en la sociedad moderna y necesario como el
servicio eléctrico.
El mejor ejemplo es el uso de los teléfonos inteligentes. Alrededor del
mundo cada vez es mayor el uso de estos dispositivos. Hoy en día aún se
realizan llamadas de voz, pero cada vez es más usual utilizarlos para navegar,
realizar compras, enviar correos electrónicos, mirar videos, escuchar música en
línea o acceder a las redes sociales. Las
posibilidades son ilimitadas, y la forma en que las personas consumen datos
está definida por las necesidades de cada individuo.






